R e i k i

     Reiki es la capacidad que tiene toda persona de convertir su cuerpo en un canal de energía universal curativa. Reiki es un termino japonés compuesto por dos palabras: Rei, que significa " el lado universal de la energía " , y Ki, que se refiere a la energía de tipo electromagnético que recorre el organismo y determina su estado de salud, es decir, la energía biomagnética del aura humana.
 
     La energía discurre por el cuerpo humano a través de unos canales de energía denominados Chakras. Para convertirnos en canales de energía universal, un maestro de Reiki debe abrir nuestros Chakras mediante un proceso de apertura denominado iniciación, que elimina cualquier bloqueo que impida el flujo natural de la energía. Después de la iniciación, la persona esta en condiciones de tratar tanto a los demás como a sí misma. Esta doble posibilidad es lo que diferencia el Reiki de cualquier otro tipo de técnica terapéutica. 
     Existen tres niveles de iniciación y uno de Maestría. Los tres primeros corresponden a los tres planos de existencia humana: el cuerpo, la mente y la conciencia. Su objetivo es ofrecer una experiencia gradual, que pueda recibir y practicar cada persona a medida que vaya evolucionando en los distintos niveles
 

La función del Reiki

    La función principal del Reiki es la de restablecer el equilibrio energético del organismo. Actúa sobre todos los campos energéticos de la persona y sobre los Chakras ( centros energéticos que tienen la función de acumular, transformar y transmitir la energía a nuestros órganos ), sin limitarse al aspecto físico. También restituye la armonía perdida a causa de todos los desequilibrios pasados y presentes, haciendo resurgir problemas olvidados que todavía nos afectan. Así vemos reaparecer enfermedades en las que ya no pensábamos, o problemas emocionales que creíamos resueltos. Es, verdaderamente, una desintoxicación, pues todas las toxinas físicas y psíquicas vuelven a circular para ser expulsadas definitivamente. El terapeuta, mediante la imposición de manos o la sanación a distancia, introduce en el cuerpo el flujo de energía necesario para restablecer las fuerzas naturales de la persona y devolverle la salud y el bienestar.
 

Terapia del Reiki

     La imposición de manos a otras persona se realizan en cuatro fases, correspondientes a las diferentes partes de la anatomía que iremos recorriendo y tratando. El tiempo empleado para cada posición oscila entre los tres y los cinco minutos. Antes de empezar, acariciaremos el aura del paciente tres veces seguidas, de la cabeza a los pies. 

     1ª FASE: CENTRADO DEL CORAZÓN
    
1. Con delicadeza situamos las manos debajo de la nuca.
     2. Mantenemos una de nuestras manos debajo de la nuca del paciente y dejamos la otra sobre su frente. 
     3. Situamos ambas manos en la parte superior del cráneo. 
     4. Desplazamos las manos a las sienes. 
     5. Tratamos los ojos situando las manos sobre ellos. 
     6. Rodeamos la garganta de forma sutil, sin tocarla. 
     7. Posamos las manos sobre los hombros. Es el paso de unión con la segunda fase.

     2ª FASE
    
1. Manos juntas ( la derecha, mas arriba que la izquierda ) situadas sobre el costado derecho, justo debajo del pecho. 
     2. Repetimos la misma posición en el lado izquierdo.
     3. Situamos las manos encima de la cavidad torácica. 
     4. Las desplazamos hasta situarlas encima del vientre. 
     5. Situamos las manos, en forma de V, sobre el hueso púbico. 
     6. Colocamos la mano izquierda sobre el esternón, con las puntas de los dedos hacia arriba y con la palma de la mano entre los senos.

     3ª FASE
    
1. Colocamos las manos sobre el omoplato izquierdo. 
     2. Repetimos la misma posición sobre el omoplato derecho. 
     3. Situamos las manos de nuevo en el lado izquierdo, aproximadamente en mitad de la espalda. 
     4. Volvemos al lado derecho, repitiendo la imposición. 
     5. Colocamos las manos en el lado izquierdo, a la altura de las vértebras lumbares y el sacro. 
     6. Repetimos la ultima posición sobre el lado derecho.

     4ª FASE: LA COLUMNA VERTEBRAL
    
1. Situamos la mano izquierda encima del sacro, y la mano derecha formando una te ( T ) con la izquierda.
     2. Sin mover la mano izquierda, llevamos la derecha hasta las vértebras cervicales y la posamos sobre el cráneo. 
     3. Colocamos las manos encima de las rodillas. 
     4. Situamos las manos cubriendo las plantas de los pies. 

     Para terminar acariciamos el aura del paciente tres veces, de los pies a la cabeza, manteniendo una mano en contacto con el cuerpo.
 

El Maestro

    Ser Maestro de Reiki no concierne únicamente al aspecto terapéutico; significa, también, aceptar toda experiencia de la realidad, vivir acorde con el flujo constante del pulso de la existencia y estar disponible siempre como canal de energía universal. Los Maestros tienen que ser muy conscientes y tener en cuenta la necesaria fase de maduración. ordenación y experimentación con las energías en los diferentes niveles. Un trabajo apresurado o mal hecho no tiene nada que ver con el Reiki y puede, incluso, llegar a causar trastornos debidos a los movimientos de energía interior que cada iniciación requiere. 
 

Apoyo a otras Terapias

    El Reiki es valido como terapia complementaria, para enriquecer y potenciar los tratamientos de todas las terapias manuales: Digitopuntura, Drenaje Linfático, Masajes, Reflexoterapia, Shiatsu, etc. También es útil para todos los profesionales de la curación (Alópatas, Homeópatas, Naturópatas, Podólogos, Psiquiatras, Terapeutas de Flores de Bach, Maestros y Practicantes de yoga, etc.), dado que les permite recargarse y no perder así su energía durante las sesiones de tratamiento.

 

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